miércoles

Cerca de la verdad

¿Y de la muerte?



No tengo más opción que volver a escribir, esta historia no parece terminar nunca.
Sigo adquiriendo información. Hasta a veces me parece la trama de una novela.
Y esa Mujer que me visita…me pone los nervios de punta la atracción que ejerce en el cuarto cada vez que entra.
Después de varios días de obsesión, los datos que hilan las piezas, se me dibujan en el monitor. A veces me pregunto como es que conseguí llegar hasta ahí. Con las ultimas pruebas primero fue sentir las lagrimas saltar ante la increíble tristeza, la injusticia, la impunidad con que se sigue manejando, como si el dolor de la verdad se abriera paso, después corrí al baño con el dolor en el pecho, un desgarro emocional, y las arcadas se me subieron una y otra vez hasta lograr vomitar lo poco que tenia en las entrañas, más allá de la cerveza. Pensé que era a causa del alcohol, pero he tomado más y me ha caído mejor.

El clima afuera permite tener las ventanas abiertas y escribo esto tiritando un poco todavía

No me atreví a volver al hospital, y no tengo forma de tener información sobre la paciente X.
Algo me decía que tenía que esperar todo este tiempo para comprobar algunas cosas, y ahora los datos parecen caer de a uno en mis manos.
Me pregunto si alguien más estará en la misma que yo, si pudiera encontrar la manera de dar a conocer todo sin correr riesgos, buscar aliados, obtener más fuerzas.
Esa Mujer me dijo que no haga nada, que ellos mismos se encargarían de todo, y tengo mis dudas.
Durante él día siento su presencia cerca mió, a veces camino y me parece sentir que está detrás, mirando como me pongo paranoica y disfrutando con su juego.

Aprendí. No de la forma que hubiese deseado. Si de la forma en que los conocimientos no se borran: por necesidad. En mi afán de esconderme de Elix, asimilé bastantes cosas sobre informática, medicina, química, estrategias, tácticas... cosas necesarias para mantenerme en la macula de su visión.

Me quede pensando en la visita al hospital. La paciente me había dado una pista al decirme que huiría por siempre. Entonces pensé es transmutar, en convertirme ahora en alguien mas, y mostrarme a la luz. ¿Donde esconderías algo para que nadie lo encuentre? A simple vista, donde nadie se ocupe en buscar, donde sea demasiado obvio.
Así me convertí en otra nueva futura victima para él, y ahora yo estaba un paso delante de él.
Yo persiguiéndolo y él persiguiéndome por partida doble, y mientras la buscara a ella, no me encontrará a mí.

Por alguna razón, pienso en contar con el apoyo de la gente de su propio grupo, parece que se volvieron en su contra de alguna manera y sin demostrárselo lo monitoreaban de cerca.
Desistí. Me siguen causando más miedo que otra cosa. Es como cuando contratas a un ex agente de los servicios de inteligencia del estado, son buenos en lo suyo pero son mercenarios, a la vuelta de la esquina cuando eso que crees en tu poder, vale algo para otro, es vendido por buen precio. Los chicos son malos, viven de la extorsión y a eso se dedican. No se les puede pedir que sean moralistas, condescendientes, comprensivos, simpáticos con uno. Lo único es tener algo en tu poder que haga que jamás se te vuelvan en contra, y eso siempre tiene un solo nombre: Pruebas.

De a poco, y por necesidad me metí en un mundo que desconocía y del cual es difícil salir. No se puede volver atrás lo que se sabe, no se pueden borrar de un día para el otro los contactos de tu agenda. Y así y todo con el paso del tiempo no sales de la memoria de los otros, siempre sos tenido en cuenta, tu nombre no es borrado de los contactos, “por si las moscas”
Por supuesto que una debe hacer lo mismo, con el tiempo los hechos de van desvaneciendo con los nombres, a si que debes anotar algunos datos a futuro, y debes saber que tipo de información vas a necesitar mañana. Nada se tira. Nada se transforma.

No se con certeza hasta donde él no está siguiendo a varias mujeres al mismo tiempo. La posibilidad es alta. Tampoco estoy segura de que “esa mujer” Lanian, supiera o no de mis planes. Así que me acostumbro a vivir con un alto estado de paranoia. Nada evita que mire por sobre mi hombro todo el tiempo. Y si todo sale bien, tal vez no recupere mi vida tal cual la conocí, pero si tal vez pueda tener otra vez una vida.

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